Los niños son esponjas — absorben todo lo que ven

Era un día libre y lo pasamos entero en casa, mi peque y yo.

Agotada de jugar con todo el cuerpo y de correr con las tareas de casa,
me dejé caer al suelo, a su lado, mientras jugaba un rato por su cuenta.

Y entonces deja de jugar y empieza a gatear hacia mí.
Je, je, vienes a por mí — y ahí estaba yo, esperando,

El bebé Kongkong gateando hacia un móvil

¿Eh..?

No venía a por mí: venía a por el móvil, ahí tirado a mi lado.

Toquecitos en la pantalla, y dale que dale con los dedos.

Estaba imitando, igualito, mi forma de tocar el móvil.

Nadie se lo había enseñado, pero ya lo había visto todo desde muy cerca: cómo mamá compra con el móvil, cómo habla con sus amigas por mensajes, cómo descansa viendo vídeos. (feat. el aprendizaje social de Bandura)

El bebé Kongkong mirando la mano de un adulto que usa el móvil

¡Todo este tiempo mi bebé estuvo mirando una mano adulta moverse sobre un móvil!
Como si me hubieran pillado un secreto, ¿no? ;)

Dicen que los circuitos de recompensa del cerebro infantil crecen ajustándose a los estímulos que reciben más a menudo. (feat. ABCD Study)

El problema no es usar el móvil en sí, sino a qué estímulos ha estado expuesto el peque — es decir, yo, y nosotros, a quienes está mirando.

¿Probamos solo una cosa hoy?
¡Observarte una sola vez y ver en qué momento coges el móvil delante de tu peque!

Las compras y todo lo que haya que hacer sí o sí con el móvil salen mucho mejor mientras el peque duerme.
Cuando estoy con mi peque, mirarle a los ojos — ¡es mi propósito más reciente!
Cumplirlo al 100% es difícil, claro.... lol

Propuesta de actividad: mirarse a los ojos con el bebé Kongkong

En el próximo artículo veremos juntas las hormonas naturales que el cuerpo del peque fabrica él solito.
Dopamina, serotonina, oxitocina, endorfinas, melatonina.

¡Y de cada hormona te contaré un juego que puedes hacer hoy mismo con tu peque!
¡Solo hacen falta el corazón y el cuerpo!

Hoy, date cuenta una vez de tu propia mano yendo a por el móvil delante de tu peque.
Darnos cuenta es donde empieza nuestro crecimiento.

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